Museo de la Inquisición: la historia negra de España

En plena Judería de Córdoba, encontramos el Museo de la Inquisición. Un espacio que nos adentra en la etapa más oscura y sangrienta de la historia de España. Esta institución eclesiástica se instauró en nuestro país en 1478 durante el reinado de los Reyes Católicos. Muy pronto el Tribunal del Santo Oficio se desmarcaría de sus homólogos europeos por su intensa persecución de los judeoconversos. Después de Sevilla, Córdoba fue la segunda ciudad en acoger al Tribunal, que no se aboliría hasta 1834.

La Santa Inquisición tenía como objetivo mantener y controlar la fe católica en los reinos y territorios conquistados. La Península había sido dominada durante siglos por los árabes y sus principales ciudades albergaban importantes comunidades hebreas. La conversión al cristianismo permitió a grandes figuras judías ocupar puestos influyentes dentro de las cortes y desempeñar papeles destacables en el mundo de la banca o de las letras. Una situación que no fue bien aceptada por los “cristianos viejos”. En efecto, impulsaron varias olas antisemitas para debilitar a esos “cristianos nuevos”.

La Inquisición española no sólo persiguió a los judeoconversos, sino también a los moriscos. Es decir, los musulmanes reconvertidos al cristianismo que, en la clandestinidad, seguirían practicando las costumbres y ritos de su religión de origen. Durante sus llamados “autos de fe”, los inquisidores condenaban y ajusticiaban a más minorías acusadas de herejía. Entre ellas, los luteranos, homosexuales, bígamos o brujas.

Terribles máquinas de tortura

Pero si una imagen ha marcado el inconsciente colectivo hasta nuestros días, es sin lugar a dudas la de las torturas infligidas por el Santo Oficio a sus víctimas. El Museo de la Inquisición de Córdoba expone los instrumentos que se utilizaban durante los aterradores interrogatorios. Máquinas inhumanas que no sólo se idearon para obtener testimonios a toda costa, sino también para acabar con la vida de los reos.

El propósito del Museo de la Inquisición es dar a conocer la oscura realidad que nos precede, y las terribles consecuencias que han dejado el uso desmesurado de técnicas de miedo y terror. Nos invita a meditar sobre nuestra situación de libertad que hoy disfrutamos. Así como mirar a un pasado fruto de unos ideales y del odio ciego hacia el librepensamiento. Texto: Fernando Cañete Buenestado