La Puerta de Almodóvar: icono turístico de Córdoba

La Puerta de Almodóvar es uno de los accesos principales al casco histórico de Córdoba. De las siete puertas que rodeaban la Medina, es la única que se conserva en su emplazamiento original. En época árabe, se conocía como Puerta del Nogal. Tras la Reconquista cristiana, fue renombrada por iniciarse allí el camino hacia la villa de Almodóvar del Río.

Se alza sobre piedra arenisca, del mismo modo que sus hermanas. De carácter defensivo, su estructura es sobria y poco ornamentada. Sus alrededores han sufrido importantes transformaciones en los últimos años. Otrora ocupada por una frondosa vegetación, la Puerta de Almodóvar se viste ahora de preciosos tanques de aguas claras.

Centenares de personas traspasan su umbral diariamente, haciendo del lugar uno de los más transitados de Córdoba. El paseo que discurre por sus murallas regala una hermosa estampa al visitante. No es difícil encontrar a alguien sentado admirando el paisaje o disfrutando del sonido del agua fluyendo.

Puerta de la Judería

La Puerta de Almodóvar da acceso al mundialmente conocido barrio de la Judería. Siguiendo la pedrería de sus calles, encontramos en cada rincón enclaves de gran importancia histórica. Nada más pasar a mano derecha, inicia la calle Judíos, donde se hallan la Sinagoga, la Casa de Sefarad o el Zoco Municipal. Decenas de restaurantes y bodegas dan la bienvenida regalándonos los mejores sabores de la ciudad y provincia. Tiendas y talleres de artesanías también completan este blanco y maravilloso laberinto.

La Puerta de Almodóvar además recuerda a dos filósofos de origen cordobés, cuyas obras traspasaron nuestras fronteras. A sus pies, Lucio Anneo Séneca, político, escritor y tutor del emperador Nerón. Y al otro extremo de las murallas, Averroes, gran pensador y médico andalusí. Texto: Marta María Cobos García