El Hospital del Cardenal Salazar: antiguo centro sanitario de Córdoba

El antiguo Hospital del Cardenal Salazar es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil de Córdoba. Disfruta de una situación privilegiada en el corazón de la Judería, a escasos metros de la Mezquita-Catedral. Su imponente fachada llama la atención de los visitantes que, cada día, recorren sus pasillos en busca de Historia.

Se iniciaron las obras del edificio en el siglo XVIII gracias a la benevolencia del Cardenal Fray Pedro de Salazar y Toledo. Su propósito inicial era acoger y educar a niños cordobeses que formarían un coro durante las misas de la Catedral. Pero las repentinas epidemias que asolaban las calles de la ciudad le hicieron cambiar de proyecto.

De colegio pasó a ser un improvisado hospital, terminándose su construcción con esta finalidad. Por ello, el Hospital del Cardenal Salazar no dispone de una estructura convencional de centro sanitario. No obstante, hasta los años 1970, fue empleado como hospital de agudos, hospital militar o psiquiátrico.

Desde entonces, se ha reconvertido en centro educativo universitario, albergando a día de hoy la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba.

Curiosidades e historia de fantasmas

Los muros del antiguo Hospital del Cardenal Salazar aún hablan de su época sanitaria. El visitante podrá contemplar la bótica, recorrer sus largos pasillos o acercarse a la desaparecida morgue. En la planta primera, alrededor del patio principal, discurren las galerías del Cardenal Salazar. En sus contraventanas, tallados minuciosamente, se puede leer todavía los nombres de los pacientes ingresados en el siglo XIX.

Sin lugar a dudas, acontecimientos tan trágicos, como el dolor o la muerte, marcaron para siempre este enclave. No es de extrañar que trabajadores y personas ligadas al edificio hablen de fenómenos extraños. Son numerosos los testimonios que describen las apariciones de antiguos enfermos, niños con ropaje de otra época o ruidos desconocidos. Una innumerable lista de sucesos improbables que alimentan aún más la leyenda del lugar. Texto: Fernando Cañete Buenestado

  • Plaza del Cardenal Salazar 3 – 14003 Córdoba