Iglesias Fernandinas: San Francisco y San Eulogio

Fundada en el siglo XIII, la Iglesia de San Francisco se convirtió en uno de los enclaves artísticos más característicos de Córdoba. Originalmente, era conocida como Monasterio de San Pedro el Real. Es colindante con la calle San Fernando y la plaza del Potro, lugares otrora de carácter artesanal y comercial.

El conjunto se ajusta a los modelos franciscanos: una sola nave con bóveda de crucería apoyada sobre capiteles góticos con motivos vegetales. No sufrió grandes variaciones; sólo la renovación y creación de capillas.

En el interior de la Iglesia de San Francisco se encuentra la escultura del Señor de la Caridad. Es titular de la cofradía del Sagrario, hermandad que se establecía en el antiguo hospital de la Caridad situado en la Plaza del Potro. Al principio se destinó al Cristo un altar de piedra que existía en el pórtico de acceso al claustro. Años más tarde se ubicó en el lugar que hoy ocupa.

Impresionante claustro abierto

La construcción más destacable de la Iglesia de San Fernando data del siglo XVII. El claustro, de grandes dimensiones, muestra su esqueleto de ladrillo y piedra. Está formado por dos pisos en cuyos muros se aprecian arcos de medio punto apoyados en columnas de fuste liso. Se mantuvo intacto hasta la abolición de la orden durante la ocupación francesa en el siglo XIX. Hoy en día, se abre en una espaciosa plaza.

Gracias a su ubicación y a los comercios alrededores, la Iglesia de San Francisco se vinculó con el gremio de la platería. Disponía de un rico altar litúrgico, prácticamente inexistente a día de hoy.

El Compás de San Francisco es un recoveco de Córdoba donde la contemplación es reina. Texto: Marta María Cobos García

  • Calle San Fernando – Calle San Francisco