Iglesias Fernandinas: San Andrés

Construida sobre una basílica visigoda dedicada a San Zoilo, encontramos la Iglesia de San Andrés. Su situación la posiciona como uno de los templos más transitados de Córdoba. El patrimonio artístico que acogen sus muros merece hacer una parada en el camino para observar su belleza.

Múltiples reformas han acabado con la estructura original del enclave. En el siglo XVIII, la Iglesia de San Andrés sufrió una importante transformación, modificando la orientación del altar de oeste-este a norte-sur.

En el interior del templo, aún se puede observar el auge artístico que conoció Córdoba a partir del siglo XVI. Numerosos lienzos visten sus paredes. Entre ellos destaca un Apostolado de medias figuras, con fuertes pinceladas y colores con un brillo encandilador, obra de Juan de Peñalosa. También cabe destacar un Crucificado datado hacia 1610.

Este artista baenense, pupilo de Céspedes, cuenta con algunas de sus obras expuestas en el Museo de Bellas Artes. No sólo fue un adepto del pintor y escultor cordobés, sino que siguió sus pasos como polifacético en el mundo de las artes. Escribió poesía, poniendo en evidencia sus conocimientos de las novedades estéticas del poeta Luis de Góngora.

En cuanto a las imágenes que conforman la Iglesia de San Andrés, encontramos la Virgen del Buen Suceso. De autor desconocido, reúne elementos artísticos propios del siglo XVIII. Al igual que Nuestra Señora de las Nieves, otra talla significativa con iconografía arraigada de época medieval. De estética barroca, despuntan las figuras de San Antonio y San Cristóbal. Texto: Marta María Cobos García

  • Plaza de San Andrés – Realejo