La Cata del Vino: sabores de Denominación de Origen

Dentro de la agenda cultural y turística de Córdoba, la Cata del Vino es una de las citas más esperadas. Preludio de Las Cruces y el Festival de los Patios, exalta los espíritus más festivos antes del mayo cordobés.

La provincia de Córdoba disfruta de unas tierras propicias al cultivo de cepas y producción de vino de alta calidad. De la Campiña, al sur de la capital, se obtienen los mejores  elixires de la Denominación de Origen Montilla-Moriles. Entran en esta calificación variedades como el Chardonnay, Verdejo, Pedro Ximénez, Moscatel de Alejandría o Airén.

Cada año, más de veinte bodegas se reúnen en nuestra ciudad para dar a conocer sus producciones más afamadas. Durante la Cata del Vino, el visitante podrá probar los siguientes tipos de vino:

– Fino – seco y levemente amargoso (15% vol)

– Amontillado – seco y avellanado (16-22% vol)

– Oloroso – seco y aterciopelado (16-22% vol)

– Cream – profundo y dulce (15-22% vol)

– Pedro Ximénez – denso y aterciopelado (15-22% vol)

– Blanco Joven – ligero y afrutado (13% vol)

– Ecológicos

La entrada a la Cata del Vino incluye un bono de 5 degustaciones y un catavinos. Para acompañar la consumición, varias barras ofrecen platos y sabores locales típicos. También se ameniza la celebración con distintas actividades, entre música y rutas especializadas. Una manera ideal de descubrir y saborear los productos embajadores de nuestras tierras. Texto: Julia Hachebe